Chile eligió Presidente. Reconocemos el resultado y saludamos el compromiso democrático de millones de personas que participaron en un proceso decisivo. José Antonio Kast se impuso con una diferencia clara frente a Jeannette Jara, en una elección marcada por la seguridad, la migración y el malestar cotidiano.
Como Recuperación Socialista, asumimos que esta derrota no es un episodio aislado: es una señal de alerta sobre la distancia entre la política y la vida real de los territorios, y sobre la facilidad con que el miedo puede ordenar el debate público. En nuestra propia trayectoria interna hemos sostenido la necesidad de volver al sentido profundo de la política socialista: ser útiles, trabajar por el bien común por encima del interés personal.
Reafirmamos nuestros principios: probidad, transparencia y ética pública; compromiso social con mayorías; y defensa irrestricta de la democracia y los derechos humanos.
Desde mañana, nuestra tarea es doble: escuchar con humildad a quienes se alejaron y reconstruir una propuesta de seguridad democrática, capaz de proteger sin humillar, ordenar sin abusar, y enfrentar el crimen organizado con inteligencia, justicia y presencia real del Estado en los barrios. Chile necesita futuro; ese futuro no se construye con odio ni con atajos.




